Una de las personas que asisten a ADACEA Alicante nos ha escrito este pequeño relato en el que despliega toda su creatividad. Su autor, Alex Roth tiene mucha imaginación y también talento como demuestra su relato que aquí os compartimos, esperamos que lo disfrutéis:

En un gran y viejo bosque existía un gran y viejo eucalipto que soñaba con ser roble y le gustaba piropear a las coníferas cada vez que llegaba la primavera.

El viejo árbol gozaba de una gran variedad de hongos, insectos que dependían de su sana corteza, también era un fiel amigo de koalas y marsupiales del entorno. A menudo tenía cólera y terror a los leñadores, ya que se imaginaba siendo una mesa, silla o algún tipo de mueble de algún escaparate de IKEA. A veces se sentía útil cuando la gente cogía un puñado de sus hojas para hacer té para los días fríos que brindaba los inviernos en la tundra soviética.

Uno de estos días de gran aburrimiento, un par de relámpagos partieron en dos al gran eucalipto, el árbol se revolcaba agonizando y contando las horas de vida que le quedaba en el bosque que le vio nacer, a la vez también los animalillos que habitaban en su interior.

Una gran brigada de bomberos e hidroaviones, acudieron al rescate del gran eucalipto, un primo suyo murió después de un abrazador verano que sacudió California y del que no quedó nada después de aquel incendio. Poco después del calvario un gran grupo de animalillos silvestres dejaron gran variedad de especies de otros bosques, a través de sus heces resurgieron nuevos árboles con la ayuda de sus amigos los animales silvestres. Al árbol del bosque le dieron las gracias por salvarles la vida, todo esto fue solo un mero accidente que casi me cuesta la vida. “Espero que el próximo verano no sea tan intenso” (decía un plantío de aquel difunto eucalipto era inmortal) y su prole también sufrieron el mismo destino. El joven plantín fue trasladado a un parque natural donde pudo empezar de cero y comenzar a vivir una nueva vida con otro tipo de árboles con las que pudo echar raíces, sentirse más tranquilo y llevar una vida más saludable con la comunidad de árboles de su entorno. El nuevo eucalipto quedó atónito por su salvaje aventura en el bosque, experiencia que contará de generación en generación por los años de los años en el mundo.

Fdo. Alex Roth Spinato.

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